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Limpiar bien la bomba de la fuente

Nueve de cada diez fuentes ruidosas están bajas de agua o tienen el rodete lleno de suciedad. Ninguna de las dos cosas pide una bomba nueva.

Cada semana: enjuaga la esponja

Treinta segundos bajo el grifo. El prefiltro de esponja protege el rodete y es lavable, lo que significa que la mitad de los packs de recambio que se venden son para algo que no hacía falta comprar.

Cada mes: abre la bomba

Desenchúfala, sácala y abre la carcasa del rodete. Quita el rotor, enjuaga la baba que lleva encima y la de la cámara con un cepillo, y móntalo todo otra vez. Este es el paso que casi nadie da, y es el que decide la vida de la bomba.

El carbón, por calendario

De dos a cuatro semanas, tenga la pinta que tenga. El carbón se agota mucho antes de parecer sucio.

Que no funcione nunca en seco

Una bomba en seco es una bomba muerta. Una fuente con indicador de nivel bajo merece lo que cuesta justamente por esto.

El manual de tu aparato manda siempre. Los umbrales de los sensores, los retardos de ciclo y los límites de temperatura cambian de un modelo a otro, y lo que dice el fabricante prevalece sobre lo que se lea aquí.

Preguntas que la gente hace de verdad

¿Cada cuánto hay que abrir la bomba?

Una vez al mes es una costumbre razonable, y antes si cambia el sonido de la fuente. La biopelícula se forma dentro de la carcasa del rodete, donde no llega ningún filtro ni ningún enjuague.

Mi fuente sigue haciendo ruido después de limpiarla. ¿Y ahora qué?

Mira primero el nivel de agua: una bomba que chupa aire es el fallo más ruidoso que existe. Si está llena y limpia y sigue mal, una bomba de recambio cuesta una fracción de una fuente nueva, y en este sitio hay análisis de las piezas originales de los modelos más comunes.

Última revisión: 2026-08-17