De dos a cuatro semanas según los propios fabricantes —CROPLAS indica de dos a tres—, y el carbón se agota mucho antes de parecer sucio, así que el calendario guía mejor que el aspecto.
El carbón adsorbe hasta que se satura, y a partir de ahí no hace nada. No queda ninguna señal visible.
El intervalo
De dos a cuatro semanas es la horquilla que da cualquier fabricante de esta familia. En una habitación cálida y con dos gatos, quédate con el extremo corto.
Por qué tu nariz guía mal
En tu propia casa te acostumbras a un olor en cuestión de minutos. Una visita nota lo que tú ya no, y un filtro que « parece que sigue bien » suele ser uno que dejaste de oler hace semanas.
Sin perfume, siempre
Un recambio perfumado tapa el olor y le da a un gato sensible un motivo para evitar el arenero. El carbón no añade nada al aire, y de eso se trata.
Lo que un filtro no arregla
Un cajón de residuos lleno o una junta pasada. Esas son las dos primeras fuentes de olor y el filtro es la tercera: cambiarlo sin tocar las otras dos es como se llega a la conclusión de que los filtros no sirven.
Cortar planchas genéricas
Una plancha cortada un poco más grande entra a presión y cierra su ranura. Una que baila en el hueco deja pasar el aire por el borde en vez de a través de ella.
Última revisión: 2026-08-17