Casi siempre porque no le gusta lo que pisa, o porque el arenero se le queda pequeño para darse la vuelta: subirse al borde es un gato que usa el arenero evitando meterse dentro.
Es un apaño que se ha inventado él, y te dice qué variable tienes que cambiar.
La arena
La arena de sílice, los pellets gruesos y algunas arenas vegetales resultan desagradables bajo las almohadillas de ciertos gatos. Una arena aglomerante más fina es lo primero que hay que intentar, cambiada poco a poco.
El tamaño
Un gato tiene que poder darse la vuelta con holgura. Los tambores de diámetro interior pequeño se quedan justos para un gato grande: PETKIT publica 48 cm de diámetro interior precisamente porque es la cifra que contesta a esto.
La profundidad
Con poca arena no hay dónde pisar; con demasiada, el suelo cede bajo las patas. Llena hasta la línea marcada.
Cuándo preocuparse
Subirse al borde acompañado de esfuerzos, visitas muy frecuentes o maullidos ya no es una cuestión de arena. Eso es ir al veterinario, y sin dejarlo pasar.
Última revisión: 2026-08-17