Quítale los consumibles que puedas reutilizar, borra la cuenta y cualquier dato guardado, y lleva la electrónica a un punto limpio: casi todas estas máquinas llevan una batería o un motor, y ninguna va a la basura de casa.
Tres pasos, por orden.
Rescatar piezas
Los filtros, los casetes sin usar, los peines guía, las cuchillas y los soportes suelen valer para la máquina que la sustituya o para la de alguien conocido. Sácalos antes de que se vaya.
Borrar la cuenta
Desvincula las máquinas conectadas y quítalas de la app antes de deshacerte de ellas. Las cámaras, en particular, hay que devolverlas a los ajustes de fábrica.
Deshacerse bien
Los motores, las bombas, las baterías y la electrónica van a la recogida de residuos eléctricos. Los localizadores a pilas y las fuentes sin cable llevan celdas que no pueden acabar en un cubo.
O pasarlo a otra casa
Una máquina que funciona y que un gato rechazó es una máquina perfectamente buena para otro hogar; y el rechazo, no la avería, es el motivo por el que se cambian casi todas.
El manual de tu aparato manda siempre. Las temperaturas de cuchilla, los cierres y las pautas de limpieza cambian de un modelo a otro, y lo que dice el fabricante prevalece sobre lo que se lea aquí. Desenchufa un aparato antes de desmontarlo, apoya en tu propia mano una cuchilla caliente o una boquilla de aire antes de acercarla a un animal, y no dejes sin vigilancia un mecanismo que se cierra o que gira hasta que sepas cómo se comporta.
Última revisión: 2026-08-17