Una gatera con microchip solo se abre para los números que has registrado, lo que impide entrar al gato del vecino; lo que no puede es frenar a un gato decidido que se cuela detrás del tuyo en el mismo vaivén.
La entrada selectiva es la razón entera de que exista esta categoría, y funciona, con un hueco.
Qué hace
Lee el microchip o el colgante de collar, se desbloquea y sigue bloqueada para todo lo demás. En algunos modelos se pueden registrar hasta 40 animales, en otros 25.
El hueco
El colado. Un gato atrevido que espere fuera puede pasar detrás del tuyo antes de que la gatera se cierre. Ninguna gatera del mercado lo evita del todo; un toque de queda que mantenga a tu gato dentro por la noche reduce las ocasiones.
En el otro sentido
Varias gateras controlan también la salida, y así mantienes al gato dentro antes de una cita con el veterinario sin cerrar la casa entera.
Si un gato ajeno ya ha aprendido a usarla
Bloquéala durante quince días, dale de comer dentro y deja que el intruso pierda la costumbre antes de volver al funcionamiento normal.
El manual de tu aparato manda siempre. Las temperaturas de cuchilla, los cierres y las pautas de limpieza cambian de un modelo a otro, y lo que dice el fabricante prevalece sobre lo que se lea aquí. Desenchufa un aparato antes de desmontarlo, apoya en tu propia mano una cuchilla caliente o una boquilla de aire antes de acercarla a un animal, y no dejes sin vigilancia un mecanismo que se cierra o que gira hasta que sepas cómo se comporta.
Última revisión: 2026-08-17