Solo las piezas que el fabricante declare aptas para lavavajillas: el cuenco en varios modelos, la bomba nunca, y manda el manual antes que el material.
Una parte sí, y es la mitad útil.
Normalmente admitido
El cuenco en los modelos que lo indican: el cuenco de acero inoxidable de Drinkwell figura como apto para lavavajillas, que es la diferencia entre limpiarlo de verdad y tener la intención de hacerlo.
Nunca
La bomba de la fuente. Es un motor dentro de una carcasa: se lava a mano, se abre, y el rodete se limpia aparte.
Mira los plásticos
No todos los plásticos aguantan un ciclo caliente, y una pieza deformada ya no sella. Cuando el manual no lo diga, da por hecho el lavado a mano.
La costumbre que más importa
Abrir la bomba una vez al mes. Un lavavajillas no llega a la única superficie que decide si la fuente sigue siendo silenciosa.
El manual de tu aparato manda siempre. Las temperaturas de cuchilla, los cierres y las pautas de limpieza cambian de un modelo a otro, y lo que dice el fabricante prevalece sobre lo que se lea aquí. Desenchufa un aparato antes de desmontarlo, apoya en tu propia mano una cuchilla caliente o una boquilla de aire antes de acercarla a un animal, y no dejes sin vigilancia un mecanismo que se cierra o que gira hasta que sepas cómo se comporta.
Última revisión: 2026-08-17