Nueve de cada diez veces le falta agua o tiene el impulsor lleno de pelo: rellénala primero, y después abre la bomba y limpia el rotor antes de pensar en cambiarla.
Una fuente ruidosa es un aviso de mantenimiento, no una avería.
Primero, el nivel de agua
Una bomba que aspira aire es el fallo más ruidoso que existe, y también el que mata las bombas. Algunas fuentes llevan un indicador de nivel bajo exactamente por esto.
Después, abre el impulsor
Desenchufa, saca la bomba, abre el alojamiento, quita el rotor y aclara la baba que tenga él y la que haya quedado en la cámara. Es el paso que casi nadie da y el que decide la vida de la bomba.
Después, el asiento
Una bomba que se ha movido vibra contra la pared del depósito. Las ventosas necesitan superficies limpias para agarrar.
Y solo entonces, una bomba nueva
Las bombas de recambio originales cuestan una fracción de una fuente nueva, y existen para los modelos habituales. Una de ellas lleva incluso un sensor de marcha en seco que corta el motor cuando baja el nivel.
El manual de tu aparato manda siempre. Las temperaturas de cuchilla, los cierres y las pautas de limpieza cambian de un modelo a otro, y lo que dice el fabricante prevalece sobre lo que se lea aquí. Desenchufa un aparato antes de desmontarlo, apoya en tu propia mano una cuchilla caliente o una boquilla de aire antes de acercarla a un animal, y no dejes sin vigilancia un mecanismo que se cierra o que gira hasta que sepas cómo se comporta.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Cada cuánto hay que abrir la bomba?
Una vez al mes, y antes si el ruido cambia. La biopelícula se forma dentro del alojamiento del impulsor, donde no llega ningún filtro ni ningún aclarado.
Última revisión: 2026-08-17